domingo, 21 de octubre de 2012
EL SENTIDO CRISTOCÉNTRICO Y EUCARÍSTICO DEL SUFRIMIENTO.
EL SENTIDO CRISTOCÉNTRICO Y EUCARÍSTICO DEL SUFRIMIENTO.
Domingo 29 del Tiempo Ordinario-Ciclo “B”-21 de octubre 2012.Las Lecturas de hoy se refieren al sufrimiento. En la Primera Lectura del Antiguo Testamento se anuncian los sufrimientos de Cristo y su finalidad. “El Señor quiso triturar a su siervo con el sufrimiento”, anunciaba el Profeta Isaías. “Cuando entregue su vida como expiación... con sus sufrimientos justificará a muchos, cargando con los crímenes de ellos” (Is. 53, 10-11). En efecto, nos dice el Evangelio (Mc. 10, 35-45): “Jesucristo vino a servir y a dar su vida por la salvación de todos”. Y el sacrificio de Cristo, anunciado desde el Antiguo Testamento y realizado hace 2012 años menos 33 (hace 1979 años), se re-actualiza en cada Eucaristía celebrada en cada altar de la tierra. ¡Gran milagro!
“El más grande de los milagros”, lo proclamaba el Papa Juan Pablo II en una de sus Catequesis de los Miércoles del año 2000, dedicada a la Eucaristía. Y nos comentaba Juan Pablo II en su Encíclica sobre la Eucaristía («Ecclesia de Eucharistia») que los Apóstoles, habiendo participado en la Última Cena, tal vez no comprendieron el sentido de las palabras que salieron de los labios de Cristo en el Cenáculo. Aquellas palabras vinieron a aclararse plenamente al terminar el Triduo Santo, lapso que va de la tarde del Jueves Santo hasta la mañana del Domingo de Resurrección. Nos dice el Papa que la institución de la Eucaristía, en efecto, anticipaba sacramentalmente los acontecimientos que tendrían lugar poco más tarde, comenzando con la agonía de Jesús en el Huerto de Getsemaní. Vemos a Jesús que sale del Cenáculo, baja con los discípulos, atraviesa el arroyo Cedrón y llega al Huerto de los Olivos. En aquel huerto habían árboles de olivo muy antiguos, que tal vez fueron testigos de lo que ocurrió aquella noche, cuando Cristo en oración experimentó una angustia mortal. La sangre, que poco antes había entregado a la Iglesia como bebida de salvación al instituir la Eucaristía durante la Ultima Cena, comenzaría a ser derramada con los azotes, la corona de espinas, y su efusión, hasta la última gota, se completaría después en el Gólgota. Y entonces su Sangre se convierte en instrumento de nuestra redención. “En este don, Jesucristo entregaba a la Iglesia la actualización perenne del misterio pascual. Con él instituyó una misteriosa «contemporaneidad» entre aquel Triduo y el transcurrir de todos los siglos” (JP II-Ecclesia de Eucaristía) Recuerdo. Memorial. Re-actualización. Son todas palabras que definen lo que realmente sucede en la Santa Misa. Es decir en cada Eucaristía se recuerda, se revive, se re-actualiza, más aún, se hace presente el Sacrificio de Cristo: su muerte para salvación de todos. Estamos en el Calvario cuando estamos en Misa. La escena del Calvario se hace presente en la Misa. ¡Gran Milagro! Nos dice la Encíclica que cuando se celebra la Eucaristía… se retorna de modo casi tangible al momento de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, se retorna a su «hora», la hora de la cruz y de la glorificación. A aquella hora vuelve espiritualmente todo Presbítero que celebra la Santa Misa, junto con la comunidad cristiana que participa en ella”.
En la Segunda Lectura (Hb. 4, 14-16), San Pablo nos habla de Cristo como nuestro Sumo Sacerdote. El Sumo Sacerdote era el jefe del Templo en el Antiguo Testamento, el que ofrecía la víctima del sacrificio. Jesucristo, entonces, no sólo es Sumo Sacerdote, sino que El mismo es la Víctima. Y San Pablo nos recuerda que Jesús pasó por el sufrimiento, que El comprende nuestro sufrimiento, pues El lo experimentó hasta el extremo. Tembló ante el sufrimiento y la muerte, pero lo hizo todo para nuestra salvación. Jesús no retrocede ante la perspectiva del dolor y el sufrimiento extremo. De hecho comentó a un grupo de sus seguidores después de su entrada triunfal a Jerusalén, días antes de su muerte: “Me siento turbado ahora. ¿Diré acaso al Padre: líbrame de la hora. Pero no. Pues precisamente llegué a esta hora para enfrentar esta angustia” (Jn. 12, 27). Y justo antes de plantearnos su angustia nos pidió a nosotros que hiciéramos como El: “Si el grano de trigo no muere, queda solo, pero si muere da mucho fruto. El que ama su vida la destruye, y el que desprecia su vida en este mundo la conserva para la vida eterna” (Jn. 12, 25-26). Si El sufrió, El sabe lo que nos está pidiendo. Si El sirvió, El sabe lo que nos está pidiendo. “Acerquémonos, por tanto, en plena confianza, al trono de gracia”. No hay que temer al sufrimiento. Hay que acercarse a éste “en plena confianza”. El sufrimiento es un “trono de gracia”.
El Evangelio de hoy nos narra lo que sucedió enseguida de que Jesús, aproximándose con sus discípulos a Jerusalén, les anunciara por tercera vez su Pasión. (cfr. Mc. 10, 32-34). Ahora bien, lo insólito está en observar que enseguida de este patético, pero también esperanzador anuncio -pues lo cierra el Señor asegurándoles que a los tres días resucitará- los hermanos Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, los más cercanos a Jesús además de Pedro, parecen no darle importancia a lo anunciado y le piden -¡nada menos!- estar sentados “uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria”. Poder y gloria. Posiciones y reconocimiento. Y les pregunta si están dispuestos. No habían siquiera comenzado a comprender el misterio de la cruz, pero ambos, Santiago y Juan, responden que sí están dispuestos. No sabían lo que decían, pero su respuesta fue “profética”, pues a medida que fueron comprendiendo el misterio del seguimiento a Cristo, supieron sufrir y morir por El. Pero primero tuvieron que renunciar a ser los primeros, para convertirse en servidores, como su Maestro. El, siendo Dios, el Ser Supremo, ha venido “a servir y a dar su vida por la salvación de todos”. Es lo que se re-actualiza en cada Eucaristía. Es lo que cada uno de nosotros debe re-actualizar en su vida: servir, aún en el sufrimiento, en la cruz de cada día, en la muerte, para la salvación propia y de otros.
Bien integraba estos dos temas de la honra y el sufrimiento, Santa Teresa de Jesús, con su usual sentido común y profundidad espiritual: “¡Oh Señor mío! Cuando pienso de qué maneras padecisteis y como no lo merecíais, no sé dónde tuve el seso cuando no deseaba padecer... ¿En qué estuvo vuestra honra, Honrador nuestro? No la perdisteis, por cierto, en ser humillado hasta la muerte. No, Señor, sino que la ganasteis para todos” (Camino, 15, 5; 36,5). Nuestra honra no está en las honras pasajeras de los reconocimientos humanos. Nuestra honra está en la gloria eterna, la cual ha ganado para todos con su muerte y resurrección, Jesucristo, nuestro Salvador.
(*) Estudiante en Práctica Profesional de 5° año de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule.
jueves, 18 de octubre de 2012
POLÍTICA DEMOCRÁTICA, MUNICIPALES Y CULTURA CÍVICA.
POLÍTICA DEMOCRÁTICA, MUNICIPALES Y CULTURA CÍVICA.
La incapacidad para escuchar con respeto las opiniones políticas contrarias y diferentes, la violencia verbal y física frente a las discrepancias, eran en tiempo de la civilización griega conductas propias de los bárbaros, es decir de gente que no tenía cultura para estar en el Ágora, que era una asamblea en la plaza pública de las ciudades griegas, donde los ciudadanos de la Poli, deliberaban o decidían cuestiones de interés colectivo, mediante el ejercicio de la razón argumentativa. El ciudadano tenía que ser capaz de desarrollar argumentos lógicos y ser éticamente prudente. Hoy diríamos que destruir propaganda política es lo contrario a un ejercicio de la racionalidad ética-política. ¿Por qué algunos destruyen la propaganda política de las otras propuestas? ¿Qué está pasando en Linares? Se sabe de una reunión informativa que terminó en insultos y ataques contra los candidatos que intentaban dar a conocer sus proyectos municipales. No se desarrolló un diálogo democrático. Pero, también se sabe de otra instancia donde se pudo dialogar y compartir diferencias y puntos de vistas distintos. Esto sucede a nivel popular. ¿Y lo que ocurrió con la Educación Cívica en la Enseñanza Media? o en otras palabras ¿Por qué un sector de parlamentarios de la derecha votó contra la norma destinada a incluir en el currículo de Enseñanza Media la asignatura de Educación Cívica? Ahora reclaman que su propaganda es destruida. En nuestra idiosincrasia hay falencias cívicas, incultura política, pero los primeros responsables son los que tienen más poder y aparentemente más educación. La gente del pueblo recuerda como le compraban los votos a sus abuelos, padres, tíos, etc. quienes hablaban de anti-comunismo, de la demagogia de las propuestas que buscaban hacer cambios reales a favor de los más postergados, se les hablaba de dictaduras ateas anti-democráticas, etc. Se tenía temor de que la gente de los sectores populares y medios se educaran o se organizara. Los que manipulan la representación de nuestra democracia formal hoy tienen temores muy parecidos, por no decir los mismos. Por otro lado, hay un sistema global que esteriliza los populismos anti-sistema y genera “populismos gatopardistas”, que nada hacen, pero todo lo pretenden remover para dejar intactos los intereses de los poderosos.
Todos sabemos que en todos los sectores políticos hay gente que desprecia el ejercicio de la democracia. No es otra cosa comprar el voto, pagar favores, presionar ilegítimamente en favor de un candidato, intervenir desde el poder para obtener votos, usar la mentira o calumnia contra las otras opciones políticas, prometer lo que no se cumplirá, etc. Ahora el voto es voluntario y la política está muy desprestigiada. La democracia funciona realmente con un pueblo organizado, con líderes sanos y responsables. ¡Necesitamos hacer política! Recuperar su sentido ético y práctico y sobre todo, recuperar o hacer real y efectivo el mandato del pueblo. ¡Necesitamos construir una Democracia Participativa! ¡Una Democracia Local radicada en los barrios, organizaciones comunitarias de base, no tan solo en la Municipalidad!
Se están ofreciendo soluciones ingeniosas como una propuesta energética para Linares, sectores rurales y urbanos, con paneles solares. ¡Sería un logro importante concretizar un proyecto energético de esta naturaleza! Los más postergados podrían ser beneficiados. Otros prometen solucionar el problema de los perros vagos. Pero, este problema supone una intervención municipal apoyada por una ciudadanía civil activa que hace su parte. Mejorar la educación, dar más empleo, hacer un Linares más limpio, con más áreas verdes en cada población, etc. no depende de una orden cerrada de algún concejal ni siquiera de un mesiánico futuro Alcalde. En Linares no tenemos una ciudadanía realmente empoderada, en el buen sentido de la palabra. Hay pequeños grupos para todo: política, cultura, ambientalismo, etc. La mayoría mira desde las ventanas, pasa con la cabeza baja, espera sacar algo de provecho como si fuera un tema de suerte, etc. Son pequeños grupos que esperan recuperar puestos, ganar algún proyecto, etc. La mayoría de la gente que vota no tiene una mirada integral de lo que ocurre en la comuna. Hay candidatos a concejales que apenas tienen dos o tres ideas o un esbozo de un plan municipal, saben que no saldrán elegidos. No hay razones sólidas para esperar cambios de fondo. Durante estos últimos 20 años se han hecho cosas buenas y muy buenas y otras tantas, malas y bastante malas. Recuerdo el trabajo de Sergio Sepúlveda como Alcalde. Decir que nada hizo es falso. Pero lo mismo se puede decir de otros. Siempre hay gente que afirma lo uno o lo otro. Para afirmar lo se hizo hay hechos. Para asegurar que nada se ha hecho, hay carencias reales que han atravesado los años. Son visiones parciales que no leen la realidad local desde un análisis integral.
Personalmente, no creo que este sistema municipal que opera en Linares, pueda tener una aplicación más efectiva. A pesar de todo se han hecho cosas, pero pretender hacer una diferencia radical con lo hecho, usando la misma institucionalidad y sobre todo con una ciudadanía mayoritariamente no comprometida, es iluso. Tenemos jóvenes que hablan de los problemas ambientales, pero sus dormitorios son irrespirables, hay basura en las veredas de sus casas, papeles, etc. y nada hacen. Personas “aparentemente pudientes” van a votar basura en los barrios más populares de la ciudad como si los más pobres son equivalentes a estas basuras. Muchos seguirán abandonando sus perros o gatos en la calle. No tienen cultura cívica o sentido social. En cuatro años más muchas cosas seguirán iguales o peores, otras se mejorarán. Lo lento es crear una nueva conciencia cívica en los ciudadanos de Linares y alrededores. Si un Alcalde y Consejo Municipal, lograran diseñar ordenanzas que se complementaran con nuevas actitudes ciudadanas que la concretizaran generando cambios significativos en nuestra comunidad linarense, en sus costumbres, hábitos cívicos, etc. estaríamos ante un hecho histórico. Mientras tanto seguiremos marcando el paso y agradeciendo lo bueno que se hace o se ha hecho, que para algunos es poco, muy poco y para otros es mucho o bastante. La variable debiera estar en un pueblo organizado con iniciativa y un control popular efectivo, es decir una Democracia Comunal Participativa.
MARIO ANDRÉS DÍAZ MOLINA: Estudiante en Práctica Profesional de 5° año de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule. Educador Comunitario.
lunes, 15 de octubre de 2012
Las Marchas Pacíficas no tienen líderes con un testimonio contra la violencia. Son los nuevos Pilatos contradecidos o sobrepasados por los violentistas y las masas bárbaras de hoy.
Las Marchas Pacíficas no tienen líderes con un testimonio contra la violencia. Son los nuevos Pilatos contradecidos o sobrepasados por los violentistas y las masas bárbaras de hoy.
Los organizadores de marchas pacíficas tienen una responsabilidad ética social frente a la sociedad civil. No pueden decir que nada pueden hacer frente a los grupos violentistas. Hay gente que es muy perjudicada por lo
s actos delictuales de esos grupos de encapuchados. Personas que no son precisamente de muchos recursos económicos sufren estos ataques de estas minorías violentas y sociopáticas. No se puede tener la actitud de Pilatos y “lavarse las manos”, como lo hace el Gobierno de turno. Estos organizadores debieran realizar trabajos comunitarios y reparar los daños a la propiedad pública y privada, como forma de hacer la diferencia con los violentistas. Esto no sería una sanción, sino una acción no-violenta reparadora. Sería un testimonio de consecuencia cívica frente a la barbarie. Escuchar a dirigentes que terminan culpando de toda esta violencia al Gobierno y a la injusticia sistémica, es cada vez más estéril y cómodo y por lo tanto, es una mediocridad moral que se suma a la crisis ética de la política y vida cívica.
sábado, 13 de octubre de 2012
¡HOMBRE RICO EN SENTIDO BÍBLICO, ES TODO AQUÉL QUE CONFÍA MÁS EN LOS BIENES MATERIALES QUE EN DIOS Y POR ESTO NO ES SABIO!
¡HOMBRE RICO EN SENTIDO BÍBLICO, ES TODO AQUÉL QUE CONFÍA MÁS EN LOS BIENES MATERIALES QUE EN DIOS Y POR ESTO NO ES SABIO!
Domingo 28 del Tiempo Ordinario-Ciclo “B” 14 de octubre de 2012. Las Lecturas de hoy nos presentan a la Sabiduría Divina en oposición a las riquezas. Comenzando con la Primera Lectura del Libro de la Sabiduría (Sb. 7, 7-11), se nos hace ver que la Sabiduría es por mucho preferible a los bienes materiales y a cualquier clase de riquezas, sea cual fuere, no importe su valor.
Por cierto, no se refiere el texto a la sabiduría de saberes humanos, sino la Sabiduría que viene de Dios. ¿Qué es la Sabiduría? Es aquel don mediante el cual podemos ver las cosas, las personas, las circunstancias de nuestra vida como Dios las ve; nos permite apartarnos de nuestros criterios humanos -limitados y equivocados- para ver desde la perspectiva de Dios. Esa Sabiduría la elogia así la Primera Lectura: “La prefería a los cetros y a los tronos, y en comparación con ella tuve en nada la riqueza... todo el oro, junto a ella, es un poco de arena y la plata es como lodo”. Ningún poder, ninguna joya, ninguna riqueza puede compararse con la Sabiduría. Por eso San Pablo considera “pérdidas” todas las “ganancias humanas” y considera “basura” cualquier cosa, comparada con Cristo, el Hijo de Dios, la encarnación de la Sabiduría misma. (cfr. Flp. 3, 7-8). Quien quiera dejarse llevar por la Sabiduría Divina debe, primero que todo, leer, escuchar, meditar y comenzar a vivir la Palabra de Dios, porque -como nos dice el mismo San Pablo en la Segunda Lectura (Hb.4, 12-13): “La Palabra de Dios es viva, eficaz y más penetrante que una espada de dos filos. Llega hasta lo más íntimo del alma... y descubre los pensamientos e intenciones del corazón”. Nadie puede permanecer indiferente si se deja escudriñar por la Sabiduría de Dios contenida en su Palabra. Si nos dejamos guiar por la Sabiduría Divina, tarde o temprano quedamos desnudos, todo queda al descubierto y... o cambiamos para dejarnos guiar por la Sabiduría o nos oponemos a ella. Que equivale a decir que nos oponemos a Dios, pues Dios es la Sabiduría misma.
Uno de los temas más delicados e incomprendidos de la Sabiduría Divina nos lo narra el Evangelio de hoy (Mc. 10, 17-30). Se trata del suceso del joven que se le acercó corriendo a Jesús para pedirle su consejo: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?”. La primera cosa que resalta es la inmediata respuesta de Jesús: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino Dios”. Con esto el Señor quiere hacer saber al joven que se ha dado cuenta de su fe. Prácticamente, le hace notar que se ha dado cuenta de que El es Dios. Por ello quizá, Jesús avanza un poco más y no sólo le propone lo básico -los 10 Mandamientos- sino que “mirándolo con amor”, le propone la máxima expresión de Sabiduría: renuncia de todos los bienes terrenos, para seguirlo a El, Sabiduría Infinita. Es una invitación a desestimar la riqueza para estimar sólo a Dios. Este personaje hubiera sido uno de los Apóstoles, pero lamentablemente, hoy ni siquiera sabemos su nombre: lo conocemos simplemente como el joven que no supo seguir a Cristo, “porque tenía muchos bienes”. Y... ¿nosotros? ¡Cuántas veces no hemos hecho lo mismo que este joven! ¿Cuántas veces no hemos preferido las riquezas, el poder, las glorias, lo pasajero de este mundo, a Dios? ¿Cuántas veces nos hemos aferrado a lo perecedero, a lo que se acaba, a lo frívolo y vacío, para decir que no a Dios? ¿Cuántas veces no hemos dicho que no a Dios, para cambiarlo por una posición, un dinero, una joya, un poco de riqueza? De allí la grave sentencia del Señor: “Más fácil le es a un camello entrar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el Reino de Dios”.
Algunos exégetas comentan que en realidad esta frase del Señor no era la hipérbole (exageración) que parece ser, sino que se refería a la dificultad que los camellos tenían para traspasar una de las puertas de entrada de Jerusalén, llamada justamente “El Ojo de la Aguja”. Con todo y que esta explicación “deshiperboliza” el comentario de Jesús, la dificultad para los ricos sigue existiendo. Y ¿quiénes son los ricos? Jesús lo explica de seguidas en este mismo texto: “rico = el que confía en las riquezas”. Rico, entonces es todo aquél que confía más en los bienes materiales que en Dios. Ricos son todos los que, igual a este joven, prefieren las riquezas a Dios... o inclusive aquéllos que convierten a las riquezas en su dios. No es éste el único pasaje del Evangelio en el que aparece la riqueza como un obstáculo muy difícil de superar para alcanzar la salvación. Pero... ¿es que la riqueza es mala en sí misma? No parece ser así. Lo que sucede es que los seres humanos tenemos una tendencia muy marcada y muy peligrosa de apegarnos de tal forma a las riquezas que llegamos a colocar los bienes materiales por encima de Dios o, inclusive, en vez de Dios. Sin embargo, la mayoría de los seres humanos parecemos no darnos cuenta de esto, sino que nos apegamos ¡tanto! a las riquezas y ganancias humanas, como si ellas lo fueran todo. De allí la sentencia del Señor, que se completa con esta otra frase: “¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!”. Por cierto, los discípulos se asombran y preguntan: “Entonces, ¿quién puede salvarse?”. Contesta el Señor: “Es imposible para los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible”. No hay salvación fuera de Jesucristo, el Hijo de Dios. Para El todo es posible, aún la salvación de aquéllos que prefieren las riquezas a Dios. Ahora bien, nuestra salvación no es posible sin nuestra colaboración; es decir, sin nuestra respuesta positiva a la gracia divina. Que el Señor, para quien todo es posible, pueda desapegarnos de las riquezas y hacer que las tengamos por “basura” al compararlas con la Sabiduría y con Dios mismo. Siendo el 15 de octubre la fiesta de esa “sabia” Doctora de la Iglesia, Santa Teresa de Jesús, incluimos palabras suyas sobre este tema: “Aunque duraran siempre los deleites del mundo, las riquezas y gozos, todo es asco y basura comparados con los tesoros divinos” (Moradas VI, 4, 10-11).
Sin embargo, pensemos en los que, teniendo una llamada especial del Señor –como la que tuvo el joven rico- sí han dejado todo por El. Los Apóstoles en este pasaje le dicen al Señor: “Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte”, a lo que Jesús responde: “Yo les aseguro: nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por Mí y por el Evangelio, dejará de recibir en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna”.
(*) Estudiante en Práctica Profesional de 5° año de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule.
viernes, 5 de octubre de 2012
MATRIMONIOS Y DIVORCIOS: MUCHAS PALABRAS Y POCOS TESTIMONIOS.
MATRIMONIOS Y DIVORCIOS: MUCHAS PALABRAS Y POCOS TESTIMONIOS.
Cuando Jesús habló a los discípulos sobre la indisolubilidad del Matrimonio, éstos le respondieron: “Si ésa es la condición del hombre con la mujer, más vale no casarse” (Mt. 19, 1-12; Mc. 10, 2-12). Así que los problemas matrimoniales no son de nuestra época solamente.
“Lo que Dios unió no lo separe el hombre”, nos dice el Señor. Pero la unión del hombre y la mujer vive amenazada por la discordia, el espíritu de dominio, la infidelidad, los celos y conflictos que pueden conducir hasta el odio y la ruptura” (CIC #1606). Entonces “puede parecer difícil, incluso imposible, atarse para toda la vida a un ser humano. Por ello... los esposos que, con la gracia de Dios, dan este testimonio (de fidelidad), con frecuencia en condiciones muy difíciles, merecen la gratitud y el apoyo de la comunidad eclesial” (#1648). “Existen, sin embargo, situaciones en que la convivencia matrimonial se hace prácticamente imposible por razones muy diversas. En tales casos, la Iglesia admite la separación física de los esposos y el fin de la cohabitación. Los esposos no cesan de ser marido y mujer delante de Dios, ni son libres para contraer una nueva unión” (#1649). “Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro comete adulterio” (Mc. 10, 11-12). “La Iglesia mantiene, por fidelidad a la palabra de Jesucristo, que no puede reconocer como válida una nueva unión, si era válido el primer matrimonio. Si los divorciados se vuelven a casar civilmente, se ponen en una situación que contradice objetivamente a la ley de Dios. Por lo cual no pueden acceder a la comunión eucarística mientras persista esta situación... La reconciliación mediante el sacramento de la Penitencia no puede ser concedida más que a aquéllos... que se comprometan a vivir en total continencia” (#1650).
Ante situaciones conflictivas, la Iglesia afirma que “es preciso hacer todo lo posible para llegar a una reconciliación… Conviene ayudarles a tomar en cuenta la posible nulidad de su matrimonio… La Iglesia, fiel a la enseñanza de nuestro Señor (ver Mc. 10, 2-9), no puede expresar signo alguno, ni público, ni privado, que significara una especie de legitimación de la nueva unión.” Entre las sugerencias a los Obispos: “Exhortar y ayudar a los divorciados que han quedado solos a ser fieles al Sacramento de su Matrimonio … Invitar a los divorciados que han pasado a una nueva unión a reconocer su situación irregular, que implica un estado de pecado y a pedir a Dios la gracia de una verdadera conversión … para comenzar poner fin a esa situación: mediante un diálogo de fe con la persona con quien convive, para un progreso común hacia la conversión, exigido por el Bautismo, y sobre todo mediante la oración y la participación en las celebraciones litúrgicas, pero sin olvidar que, por ser divorciados vueltos a casar, no pueden recibir los sacramentos de la penitencia y de la Eucaristía”. Recordemos que el Matrimonio es un camino de santidad y, como tal, tiene sus exigencias y cruces. De allí que el Papa Juan Pablo II, hablando a los jóvenes sobre la elección de la persona con quien compartir la vida, les dijo así: Toda persona humana es inevitablemente limitada: incluso en el matrimonio más avenido suele darse una cierta medida de desilusión... Sólo Jesús, el Hijo de Dios y de María, la Palabra eterna del Padre, puede colmar las aspiraciones más profundas del corazón humano”. (JP II, 20-agosto-00)
Esta doctrina no se reduce a un tema de razones contra razones o no se define su validez en una mera discusión argumentativa. El cristianismo es primero un testimonio de quienes lo anuncian. Frente a la crisis de miles de “parejas católicas” que cuestionan la vigencia del matrimonio indisoluble, porque conviven con otra pareja o viven “sexo ocasional o sin compromiso”, esta doctrina parece no tener piel humana. Por otro lado, el escándalo de los obispos abusadores, el homosexualismo activo de sacerdotes, el “genitalismo casi público” de otros u otras que juraron en vano ante Dios un celibato y castidad no asumidos, el alejamiento de sectores importantes de fieles de parroquias y capillas, cada vez más evidente, y las señales que están dando algunas “caras visibles de la Iglesia” de estar entrando en un “nuevo aislamiento apologético de la Iglesia Jerárquica”; hacen necesario que esta realidad sea contrastada por la “Santidad” de quienes la denuncian y en la medida que no hay santidad, al menos debe haber humildad para anunciar esta doctrina. Lo peor que le está pasando a la Iglesia actual que predica su doctrina evangélica sobre el matrimonio o celibato o ética social, no es la calumnia o la persecución anti-católica. Es la mediocridad, a veces muy acentuada de no pocos de sus “personeros” más visibles. Porque, un sacerdote agradable y simpático es eso: agradable y simpático, pero solamente la santidad deja huellas y es un modelo, lo demás se suma a esta sociedad centrada en el deleite y consumismo y es efímero. Hay “secretos a voces” que no son asumidos o investigados, porque se abusa de un legalismo canónico que se hace farisaico. Ejemplo, se tienen indicios de abusos de un cura x, no solamente sexuales, pero la formalidad legal o canónica más bien impide abrir una investigación efectiva y pasan los años. Otros abusan de un “amor a la Iglesia” y piden silencio. La gente sencilla contempla esta situación y sin modelos potentes para seguir, terminan alejándose “privatizando su fe”, como un mal menor o como lo único que les queda. Una vez un sacerdote me dijo: “ustedes los laicos tienen que salvar a la Iglesia”. Pero, lo que está en crisis es un modelo excesivamente clerical de Iglesia, donde los laicos no tienen mucho que decidir o controlar. Hay laicos, no son pocos, que defienden esta Iglesia excesivamente centrada en la Jerarquía. Otros sienten que son utilizados para aparentar una participación laical y quisieran otra forma real de participación. Estas últimas voces no son realmente escuchadas. Pero, lo más grave es que hay miles de laicos que se sienten fuera de la Iglesia. De una Iglesia que organiza su poder jerárquico, que pertenece a su esencia, según un modelo imperial que está agotado. Hay que armonizar lo jerárquico con una fraternidad real, sin curas-patrones, sin grupos parroquiales acaparadores de poder y cómplices de abusos. Hay casos, no todo es así, pero hay casos. Mientras tanto seguirá floreciendo una Iglesia de laicos en la periferia de las parroquias y capillas o ¿no se alcanza a ver lo que está ocurriendo: Sectas y otras creencias o grupos católicos críticos?
(*) Estudiante en Práctica Profesional de 5° año de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule. Educador Comunitario.
sábado, 29 de septiembre de 2012
¡EL ESPÍRITU SANTO, HACE POSIBLE CONSTRUIR LA IGLESIA COMUNITARIA!
¡EL ESPÍRITU SANTO, HACE POSIBLE CONSTRUIR LA IGLESIA COMUNITARIA!
Domingo 26 del Tiempo Ordinario-Ciclo- “B”- 30 de septiembre de 2012.Las Lecturas de hoy (Evangelio y Primera Lectura) nos hablan del derramamiento del Espíritu Santo fuera del círculo más íntimo de la comunidad dirigida por el Señor. En efecto San Marcos (Mc. 9, 38-43.45.47-48) nos narra el episodio en el que el Apóstol Juan le dice a Jesús: “‘Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, como no es de los nuestros, se lo prohibimos’. Pero Jesús le respondió: ‘No se lo prohíban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquél que no está contra nosotros, está a nuestro favor’”. Son palabras del Señor que hay que revisar muy bien, pues en otra oportunidad y, tratando el mismo tema de la expulsión de demonios, dijo lo contrario: “Quien no está conmigo, está contra mí” (Lc. 11, 23). En realidad, en el primer caso, Jesús reconoce que sus seguidores pueden estar fuera del pequeño grupo de sus discípulos. Pero en la segunda ocasión, está refiriéndose a un grupo que lo atacaba, que decía -¡nada menos!- que El echaba los demonios por el poder del mismo Demonio. ¡Acusación tremenda y definitivamente blasfema! Hay que saber diferenciar entre unos y otros.
La Primera Lectura (Nm. 11, 25-29) nos narra un incidente en tiempos de Moisés. Nos cuenta que el Espíritu de Dios descendió sobre los setenta ancianos que estaban con Moisés y éstos se pusieron a profetizar. Pero el Espíritu Santo que “sopla donde quiere” (Jn. 3, 8), hizo algo inesperado: se posó también sobre dos hombres que, si bien no estaban en el grupo con Moisés, estaban también en el campamento. Y sucedió lo mismo que con el Apóstol Juan: Josué, ayudante de Moisés, pensó que debía prohibírseles profetizar a estos dos elegidos, que no pertenecían al grupo más íntimo. Moisés corrige a Josué y exclama que ojalá todo el pueblo de Dios recibiera el Espíritu del Señor. Estos dos episodios nos revelan que el Espíritu de Dios es libérrimo y que a veces se comunica fuera de los canales oficiales, lejos de la autoridad. Esos instrumentos más lejanos podrán ser genuinos siempre que sean realmente elegidos de Dios y siempre que respondan adecuadamente a esta elección, desde luego armonizándose siempre con la autoridad de la Iglesia de Cristo, y esta, a la voluntad de Dios (pues no es un poder absoluto, como una dictadura) como vemos que sucedió en estos dos casos que nos traen las lecturas de este domingo.
Hay un caso muy famoso en el que el Espíritu de Dios se derramó en forma impresionante fuera del círculo íntimo inicial. San Pablo (Hech. 9), por ejemplo, no pertenecía a los Doce, ni siquiera estaban cerca de ellos, ni siquiera era cristiano: sabemos que más bien perseguía a los seguidores de Cristo. También está el caso de Cornelio (Hech. 10).
Recordemos que si bien Jesucristo no quería que se marginara a sus genuinos seguidores, también nos previno contra los engañadores: “Se presentarán falsos cristos y falsos profetas, que harán cosas maravillosas y prodigios capaces de engañar, si fuera posible, aun a los elegidos de Dios. ¡Miren que se los he advertido de antemano!” (Mt. 24, 24).
La clave para saber quién es quién, está en darnos cuenta de que quien finge como instrumento de Dios, realmente lo sea, que esa persona verdaderamente actúe “en nombre de Jesús” -como nos dice el Evangelio de hoy- y que sea el Espíritu Santo Quien obre en él o en ella -como leemos en la lectura del Libro de los Números. Hoy la Iglesia está infiltrada por quienes ponen sus ideologías por sobre su misión religiosa. Incluso no quieren que se hagan los cambios necesarios para recuperar la fraternidad, el respeto a su diversidad interna y carismas; unos por ser ultraconservadores y otros porque no quieren una renovación que cuestiona el totalitarismo de sus democracias seudo-populares.
Algunos pueden presentarse de manera más encubierta. Pero… “por sus frutos los conoceréis” (Mt. 7, 16). Sabemos por la Sagrada Escritura y por la experiencia que Dios puede manifestarse en forma sobrenatural. Pero como Dios se revela de modo extraordinario y de hecho lo hace cuando quiere, como quiere, donde quiere y a través de quien quiere, nuestra actitud debe ser la de una entrega confiada en la providencia divina, sin estar buscando estas manifestaciones. Y cuando se dan estas manifestaciones extraordinarias, hay que tener mucho cuidado en no seguir falsos profetas. Pero tampoco podemos rechazar o ahogar aquéllas que genuinamente vienen de Dios, como bien nos indica San Pablo (1 Tes. 5, 12.19.21) y lo ratifica la Iglesia a través del Concilio Vaticano II:“Es la recepción de estos carismas, incluso los más sencillos, la que confiere a cada creyente el derecho y el deber de ejercitarlos para bien de la humanidad y edificación de la Iglesia, en el seno de la propia Iglesia y en medio del mundo, con la libertad del Espíritu Santo, que sopla donde quiere (Jn. 3,8), y en unión al mismo tiempo con los hermanos en Cristo, y sobre todo con sus pastores, a quienes toca juzgar la genuina naturaleza de tales carismas y su ordenado ejercicio, no, por cierto, para que apaguen el Espíritu, sino con el fin de que todo lo prueben y retengan lo que es bueno (cf. 1 Tes. 5, 12.19.21)”. (Apostolicam actuositatem #3).
El Evangelio de hoy también toca el pecado de escándalo, es decir, el pecado en que por dar mal ejemplo o por dar un mal consejo, podemos hacer caer a otros en pecado; es decir, cuando nuestra conducta o nuestra palabra pueden servir de ocasión de pecado para otros. Y Jesús fue sumamente severo con este tipo de pecado, especialmente cuando se escandaliza “a la gente sencilla que cree en El: ‘Más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar’”. Fue igualmente severo el Señor al exigirnos cualquier renuncia con tal de evitar los pecados que nos alejan de El y ponen en peligro nuestra salvación eterna: “Si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo, pues más te vale entrar cojo en la vida eterna, que ser arrojado con tus dos pies al lugar de castigo”. Y se refirió con la misma severidad al ojo y a la mano, todo para indicarnos lo importante que es nuestra salvación y lo grave que sería la condenación. Ningún esfuerzo es grande y ninguna negación imposible, cuando se trata de llegar a la Vida Eterna POR EL CAMINO DE LA FRATERNIDAD.
(*) Estudiante en Práctica Profesional de 5° año de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule. Educador Comunitario.
domingo, 26 de agosto de 2012
LOS OTROS HIJOS Y NIETOS DE LA DICTADURA Y EL POSIBLE FUTURO COLAPSO DE LA DEMOCRACIA CHILENA.
LOS OTROS HIJOS Y NIETOS DE LA DICTADURA Y EL POSIBLE FUTURO COLAPSO DE LA DEMOCRACIA CHILENA.
Una de las herencias más transversales de la dictadura, explicitada o validada por voces públicas o de la calle, es la satanización de la política. Es el fondo de un chiste muy celebrado decir que ser político es lo mismo que ser ladrón, mentiroso, corrupto, etc. Pero, el político ladrón, corrupto, etc. es siempre el otro. Es el otro partido, es el otro dirigente sindical, es el que tiene otro pensamiento u otros intereses.
En Chile existió un poderoso que concentraba en su persona un poder sin contrapeso; el poder judicial aparentaba autonomía, pero estaba bajo su control, la función legislativa era un decorado de su trono; entre sus numerosos poderes, estaba el poder de dar vuelta la página, estar informado del movimiento de todas las hojas de los árboles, etc. Decía que era un apolítico. Según él, lo que realizaba como un Jefe Supremo del aparato de poder autoritario, no era político. La política era mala. Los “señores políticos” siempre estaban en sus discursos como seres corruptos, culpables de todos los males. Solamente los apolíticos podían salvar a Chile. Mucha gente se hizo “apolítica” y escuchaba complaciente sus discursos “apolíticos”. No pocos empresarios compraron a precios “populares” empresas del Estado, de todos los chilenos y gastaban sus hermosas y suaves lenguas gritando: “somos apolíticos”, generamos empleos, trabajamos no practicamos la “sucia política”. Hoy estos empresarios son poderosos, tienen un poder económico que determina los poderes políticos. Ejercen un poder que tiene consecuencias permanentes en la política nacional. Pero se autodefinen como “apolíticos”. Hay que hacer notar que con esta lógica tendría que ser posible ejercer el poder presidencial apolíticamente, sin política, que sería como desarrollar una matemática sin el concepto de cantidad o número o pensar sin ideas, etc. Sociológicamente todo poder es político, incluyendo el poder eclesiástico o el poder económico. En la actual situación globalizada un empresario grande o multinacional tiene más poder que el Senado o el Presidente de la República.
Hoy escuchamos otros gritos que dicen: todos los políticos son ladrones, mentirosos, etc. y la voz de este Jefe Supremo se vuelve a escuchar a través de estas voces nuevas y viejas. Lo curioso es que los que gritan parecen paridos por otras madres. Estos hijos y nietos (de padres que alguna vez fueron políticos y que cuando este Jefe Supremos se hizo polvo (literalmente), porque no quiso experimentar la putrefacción como los mortales que son políticos y todas esas cosas sucias, celebraron con gritos y consignas muy antiguas este nuevo dicho “se hizo polvo”) repiten casi copiando, el mismo discurso: la política es mala y no hay que interesarse en esta “excreción” de la vida humana. Según una encuesta del Injuv. el 73% de los jóvenes no puede nombrar al menos 5 diputados y más del 70% no sabe qué es el sistema binominal. Esto no es patrimonio exclusivo de los jóvenes.
Los que leen la política con un doble estándar y ven el mal solamente en el frente, en los otros, se solapan detrás de estos resultados, y gritan: “sin partidos, los partidos son malos” y en la noche reciben a algunos jóvenes y viejos en sus “guaridas partidarias” y los instruyen en su campaña contra los “políticos”. Esta es una forma de fornicar con el poder deseado y tener un discurso anti-político. ¿Buscan causar el colapso de la democracia? Esta visión negativa de la política es la peor herencia de la dictadura. Es el miedo y la desconfianza hacia la política, “inculcados a fuerza de represión, desapariciones, tortura y férrea propaganda, hicieron que hoy tengamos un evidente retroceso en la vida comunitaria, en donde el valor de lo colectivo es infinitamente menor frente al individualismo. Y hay que decirlo claro: la derecha más dura de hoy estuvo de acuerdo con ese diseño, lo alentó y aún cree y dice que la política es mala”. Pero desde el otro extremo se fomenta esta misma descalificación de lo político. Es una aplicación perversa de la dialéctica con un sello anti-democrático.
El futuro de la democracia chilena, su estabilidad depende en buena medida de la recuperación ética de la política. La política no es para los que se aprovechan de los demás. No es una forma de vivir del trabajo de los demás. La política depende de la naturaleza humana, puede ser mala o buena, ambivalente, sucia o digna como un buen político o líder auténtico o corrupta como una mafia de grandes intereses y poderes anti-populares. Una forma de controlar y evitar la corrupción masiva de la política es la participación del pueblo organizado en el control cívico de los poderes públicos. La democracia meramente representativa está casi agotada, no responde a las nuevas sociedades de masas aplastadas por los grandes intereses globales. Esta democracia deteriorada necesita ser potenciada con una organización popular dialécticamente equidistante de la clase dominante y anarquismos que sueñan con partir de cero y así hacer posible un realismo político que supere los “espejismos de poder” que chocan con los muros de hierro de este sistema neo-liberal. Un ejemplo de este “espejismo de poder” son las protestas y tomas estudiantiles que demasiadas veces terminan con un “beso a la violencia” y son duramente reprimidas y sin resultados efectivos o sin conseguir lo esperado. Tal vez ahora es el momento de movilizarse ante las elecciones municipales. Y hay que considerar que cualquier movimiento de recuperación democrática, está contra el tiempo: el consumismo esencialmente individualista destruye día a día o debilita el discurso de un ciudadano activo y con poder político de decisión en la base y lo reemplaza por un consumidor pasivo, tal vez lleno de odio anti-capitalista, pero estéril, políticamente castrado, alienado en ideologías inoperantes, que es fácilmente manipulado y seducido por los creadores de adicciones y deseos artificiales.
Casi la mitad de los jóvenes anuncia que no va a votar en las municipales. “El remedio al lastre que nos dejó la concepción dictatorial de la política es justamente tener más y mejor política. La política no es el debate de los cupos para las municipales, no es si debemos seguir las encuestas o ir a primarias, no debe ser la pelea por proyectos personales, ni menos si tal postulante eligió a tal o cual candidato para sacarse una foto”. “Si en el Injuv se dieron cuenta en 2012 de que los jóvenes ven pasar las decisiones importantes por el lado sin sentirse interpretados ni empoderados, entonces ¿por qué no dieron una conferencia de prensa para pedir el urgente fin del sistema binominal? ¿Por qué el Injuv no pide la restitución de las horas de Educación Cívica o más horas de Historia?” Se dice que: “Chile tiene la legislación que tiene en temas de educación, salud, previsión, minería, laboral y pesca, porque nunca la Concertación tuvo los votos para terminar con el empate ficticio que impuso la dictadura en su Constitución de 1980”. Tal vez, pero el desarrollo presente y futuro de la democracia chilena no puede depender de reacciones tan pasivas frente a estos lastres de la Constitución del 80. Los aportes para renovar auténticamente la democracia son diversos, multi-ideológicos y en algunos casos novedosos, pero siempre democráticos. Los que nos identificamos con el paradigma del comunitarismo personalista tenemos el desafío de dejar nuestra impronta política, social y cultural en la historia de Chile.
(*) Estudiante de 5° año de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule. Educador Comunitario.
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