FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA
DOMINGO 2 del Tiempo de Pascua. Ciclo "A". 1º de mayo de 2011. Cada domingo posterior al Domingo de la Resurrección del Señor conmemoramos la Fiesta de la Divina Misericordia. Es una Fiesta nueva en la Iglesia, que tiene la particularidad de haber sido solicitada por el mismo Jesucristo a través de Santa Faustina Kowalska, religiosa polaca del siglo XX, quien murió en 1938 a los 33 años de edad.
Sor Faustina fue canonizada por el Papa Juan Pablo II, precisamente en la Fiesta de la Divina Misericordia del año 2000. Nos dijo el Papa que esta compatriota suya, Sor Faustina, recibió gracias místicas especialísimas a través de la oración contemplativa, para comunicar al mundo el conmovedor misterio de la Divina Misericordia del Señor. “Dios habló a nosotros a través de Sor Faustina Kowalska... invitándonos al abandono total en El”, nos dijo el Papa. “Habla al mundo de mi Misericordia, para que toda la humanidad conozca la infinita Misericordia mía. Es la señal de los últimos tiempos. Después de ella vendrá el día de la justicia. Todavía queda tiempo... Antes de venir como Juez justo, abro de par en par las puertas de mi Misericordia. Quien no quiera pasar por la puerta de mi Misericordia, deberá pasar por la puerta de mi Justicia”, Jesucristo nos dice a través de Santa Faustina.
Hoy en el Evangelio (Jn. 20, 19-31) hemos leído el momento y las palabras con que Jesucristo instituyó el Sacramento de la Confesión, del Perdón. "Reciban al Espíritu Santo, a los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”. Es el Sacramento de su Misericordia. En el Evangelio de hoy también hemos visto cuán importante es la Fe. “Bienaventurados los que, sin ver, creen”, dijo Jesucristo a Santo Tomás Apóstol, quien no quería creer que Cristo había resucitado, porque no lo había visto. La Fe es la virtud sobre la cual se funda la Esperanza. De la Fe brota la confianza y ésta nos lleva a la Esperanza.
De Fe, confianza y Esperanza nos habla San Pedro en la Segunda Lectura (1 Pe. 1, 3-9). Nos habla de la esperanza de una vida nueva, de la fe necesaria para la salvación que nos tiene preparada el Señor y que será revelada plenamente al final de los tiempos. Este trozo de la Primera Carta de San Pedro nos refiere el conocido símil del sufrimiento como el fuego que purifica el oro: “Alégrense aun cuando ahora tengan que sufrir un poco por adversidades de toda clase, a fin de que su fe sea sometida a prueba... la fe de ustedes es más preciosa que el oro, y el oro se acrisola en el fuego”.
La Primera Lectura (Hch. 2, 42-47) nos narra el espíritu en que vivían los cristianos al comienzo de la Iglesia: “acudían asiduamente a escuchar las enseñanzas de los Apóstoles, vivían en comunión fraterna y se congregaban para orar en común y celebrar la fracción del pan ... vivían unidos y tenían todo en común ... diariamente se reunían en el Templo”. El misterio de la Divina Misericordia hace posible la vida fraternal de los cristianos. Una sociedad más justa en la tierra no es un mero producto ideológico. El mal en la Iglesia no puede anular la fuerza de la Resurrección de Cristo, que siempre la rescata del dominio del mal. De sus fuentes más auténticas nacieron los derechos humanos, los valores democráticos, etc. y después de la actual crisis que está sufriendo, surgirá una nueva Iglesia, siempre renovada por el Espíritu, que sabrá reconocer y promover el legítimo protagonismo de los fieles laicos. La democracia que propone a la sociedad civil, tiene que hacerla real en su seno, armonizando lo jerárquico con un laicado dignificado, con voz y capacidad de decisión en temas vitales para la Iglesia y Humanidad.
miércoles, 4 de mayo de 2011
lunes, 25 de abril de 2011
Nuevo protocolo de la iglesia católica chilena para enfrentar las denuncias y casos de abuso sexual
Nuevo protocolo de la iglesia católica chilena para enfrentar las denuncias y casos de abuso sexual
Unas veinte páginas tiene el “Protocolo 2011? que elaboró la Iglesia Católica chilena para enfrentar las denuncias y casos de abuso sexual, y que será dado a conocer oficialmente este martes por la Conferencia Episcopal.
Por primera vez, la Iglesia expondrá esta norma de manera íntegra ante la ciudadanía, y no estará reservada sólo a los obispos y máximas jerarquías de las congregaciones, como sucedía hasta ahora. El dossier -que actualiza los preceptos establecidos en 2003 y que es evaluado como un importante paso para enfrentar las denuncias que han golpeado a la Iglesia- contempla el levantamiento de la prescripción en los casos graves, y la investigación de todas las acusaciones, independientemente del tiempo que haya transcurrido.
De este modo, en las enmiendas encabezadas por monseñor Ricardo Ezzati y aprobadas por la última asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal del viernes 8 de abril en Punta de Talca, se incorporan las normativas fijadas por la Santa Sede, que permitieron levantar la prescripción y declarar “culpable” de abusos sexuales al ex párroco de la Iglesia El Bosque, el sacerdote Fernando Karadima. El Protocolo 2011, trabajado por canonistas y abogados, recomienda, además, un plazo de 30 días a quienes instruyen la investigación previa -entre ellos, los promotores de justicia de cada diócesis, obispos, párrocos, decanos y vicarios episcopales-, con lo que se termina con los plazos indefinidos vigentes hasta hoy y se da así celeridad a los procesos vigentes y a las denuncias que puedan aparecer.
Lo novedoso, en este ítem, es que se traspasa el mero ámbito clerical y se abre la opción para que los laicos sean quienes también reciban las denuncias. En cuanto a la relación con la justicia civil, se establece -al igual que en 2003- que el hecho de pertenecer a la Iglesia, aun a su jerarquía, no hace que se pierdan ni los derechos ni los deberes de ser ciudadano, y que nada exime a un clérigo o a un religioso de responder por sus actos ante la justicia civil. También se puntualiza que la Iglesia no obstaculiza la actuación de los tribunales y que sus miembros no pueden negarse a colaborar con ellos cuando sean requeridos, salvo que el juez exigiera algo contrario a la ética o contra el ordenamiento jurídico propio que el derecho chileno reconoce a la Iglesia Católica. Junto con lo anterior, se anexa un punto clave, al establecer que tanto el encubrimiento como la obstrucción a la justicia son constitutivos de delito.
La reforma, que será dada a conocer por el secretario general de la Conferencia Episcopal, monseñor Santiago Silva; por la canonista Ana María Célis y por el portavoz del Episcopado, Jaime Coiro, considera, además, que el nuevo organismo encargado de la prevención y atención a las víctimas estará compuesto por ocho o diez personas. Su objetivo será fijar políticas de prevención y ayuda a las víctimas; crear un programa de capacitación a los agentes pastorales para responder ante cualquier signo de abuso de un menor y generar ambientes sanos y seguros. Fuente: elmercurio.com
Este es un importante paso, para que las personas se motiven y denuncien otros casos que se sabe que están ocurriendo ante la vista y paciencia de fieles que desde niños se les enseñó a quedarse en silencio por temor a “ofender a personas sagradas.” La credibilidad de la Iglesia pasa por denunciar estos hechos y otros y, no esperar que sean descubiertos y denunciados con fines malintencionados, por los que quieren silenciar la “voz moral de la Iglesia”.
Estudiante de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule
Colectivo Cultural Jorge Yáñez Olave.
Unas veinte páginas tiene el “Protocolo 2011? que elaboró la Iglesia Católica chilena para enfrentar las denuncias y casos de abuso sexual, y que será dado a conocer oficialmente este martes por la Conferencia Episcopal.
Por primera vez, la Iglesia expondrá esta norma de manera íntegra ante la ciudadanía, y no estará reservada sólo a los obispos y máximas jerarquías de las congregaciones, como sucedía hasta ahora. El dossier -que actualiza los preceptos establecidos en 2003 y que es evaluado como un importante paso para enfrentar las denuncias que han golpeado a la Iglesia- contempla el levantamiento de la prescripción en los casos graves, y la investigación de todas las acusaciones, independientemente del tiempo que haya transcurrido.
De este modo, en las enmiendas encabezadas por monseñor Ricardo Ezzati y aprobadas por la última asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal del viernes 8 de abril en Punta de Talca, se incorporan las normativas fijadas por la Santa Sede, que permitieron levantar la prescripción y declarar “culpable” de abusos sexuales al ex párroco de la Iglesia El Bosque, el sacerdote Fernando Karadima. El Protocolo 2011, trabajado por canonistas y abogados, recomienda, además, un plazo de 30 días a quienes instruyen la investigación previa -entre ellos, los promotores de justicia de cada diócesis, obispos, párrocos, decanos y vicarios episcopales-, con lo que se termina con los plazos indefinidos vigentes hasta hoy y se da así celeridad a los procesos vigentes y a las denuncias que puedan aparecer.
Lo novedoso, en este ítem, es que se traspasa el mero ámbito clerical y se abre la opción para que los laicos sean quienes también reciban las denuncias. En cuanto a la relación con la justicia civil, se establece -al igual que en 2003- que el hecho de pertenecer a la Iglesia, aun a su jerarquía, no hace que se pierdan ni los derechos ni los deberes de ser ciudadano, y que nada exime a un clérigo o a un religioso de responder por sus actos ante la justicia civil. También se puntualiza que la Iglesia no obstaculiza la actuación de los tribunales y que sus miembros no pueden negarse a colaborar con ellos cuando sean requeridos, salvo que el juez exigiera algo contrario a la ética o contra el ordenamiento jurídico propio que el derecho chileno reconoce a la Iglesia Católica. Junto con lo anterior, se anexa un punto clave, al establecer que tanto el encubrimiento como la obstrucción a la justicia son constitutivos de delito.
La reforma, que será dada a conocer por el secretario general de la Conferencia Episcopal, monseñor Santiago Silva; por la canonista Ana María Célis y por el portavoz del Episcopado, Jaime Coiro, considera, además, que el nuevo organismo encargado de la prevención y atención a las víctimas estará compuesto por ocho o diez personas. Su objetivo será fijar políticas de prevención y ayuda a las víctimas; crear un programa de capacitación a los agentes pastorales para responder ante cualquier signo de abuso de un menor y generar ambientes sanos y seguros. Fuente: elmercurio.com
Este es un importante paso, para que las personas se motiven y denuncien otros casos que se sabe que están ocurriendo ante la vista y paciencia de fieles que desde niños se les enseñó a quedarse en silencio por temor a “ofender a personas sagradas.” La credibilidad de la Iglesia pasa por denunciar estos hechos y otros y, no esperar que sean descubiertos y denunciados con fines malintencionados, por los que quieren silenciar la “voz moral de la Iglesia”.
Estudiante de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule
Colectivo Cultural Jorge Yáñez Olave.
jueves, 21 de abril de 2011
¿ADÓNDE CONDUCE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO?
¿ADÓNDE CONDUCE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO?
La Comisión Australiana de Derechos Humanos propone hasta 20 identidades sexuales: transgender, trans, transexual, intersex, androgynous, agender, cross dresser, drag king, drag queen, genderfluid, genderqueer, intergender, neutrois, pansexual, pan-gendered, third gender, third sex, y hay más…
La perspectiva de género es una ideología según la cual el ser humano no tiene predeterminación biológica como hombre o mujer. Esta nueva visión del mundo, alejada de las leyes naturales que marca la concepción primera de la sexualidad, que es la reproducción, se presenta como un nuevo paradigma. El género, como categoría social. Sus partidarios lo consideran como una de las contribuciones teóricas más significativas del feminismo contemporáneo, aunque el papel de la mujer sea difícilmente definible en una concepción que como la del género considera que no existe una identidad natural propia de la mujer, como tampoco existe para el hombre, sino que parte del principio de multiplicidad de identidades, el género. Según sostiene esta teoría las diferencias entre hombres y mujeres responden a una estructura cultural, social y psicológica y no a condiciones biológicas. En otras palabras, la sociedad inventa las diferencias entre los sexos, éstas no tienen un origen natural. Además, niega que los seres humanos se distingan en dos sexos: masculino y femenino, y afirma que son más las combinaciones que resultan de las áreas fisiológicas del “sexo biológico”, es decir, de los órganos sexuales internos y externos. No existe el hombre o la mujer “natural”, ni hay conjuntos de características o de conductas propias de un sexo.
En definitiva, la ideología de género considera que la heterosexualidad y la procreación, constituyen no una característica central de la especie y la sociedad humana sino como otra construcción social biologizada.
AUSTRALIA PROPONE HASTA 20 IDENTIDADES SEXUALES
La ideología de género se ha convertido no en un sueño de la razón sino de la irracionalidad y ha creado monstruos. Un ejemplo de esos monstruos es la humanidad vista por la Comisión Australiana de Derechos Humanos que en su documento de trabajo enumera hasta 20 identidades de género diferentes.
En el documento de trabajo de la AHRC (por sus siglas en inglés), se enumeran las siguientes identidades de género: transgender, trans, transsexual e intersex. A las que le siguen: androgynous, agender, cross dresser, drag king, drag queen, genderfluid, genderqueer, intergender, neutrois, pansexual, pan-gendered, third gender, y third sex. Además, introducen las peculiaridades culturales de los pueblos originarios de Australia, y añaden identidades tales como sistergirl y brotherboy, que, al parecer, existen entre los aborígenes australianos y los nativos de las islas Torres Strait Paralelamente, a los grupos homosexuales se los identifica como LGBT (lesbianas, gay, bisexuales, transexuales). A esa sigla se le han añadido, casi universalmente, la Q (queer) y la I (intersexos), lo que da como resultado: LGBTQI. A toda esta tipología de género habría que sumar las categorías de transexuales de los que están en espera de tratamiento; los que han tenido tratamiento hormonal; los que han tenido tratamiento hormonal y quirúrgico; y los que fueron tratados con hormonas y cirugía, pero no son felices y quieren revertir esos procedimientos.
El objetivo de la AHRC a través de esta propuesta es profundizar la imposición de la ideología de género en ese país para ampliar la legislación supuestamente anti-discriminatoria. Forum Libertas. 14-04-2011.
¿Qué se puede esperar del proceso de descristianización y deshumanización que vive occidente?
MARIO DÍAZ Estudiante de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule
Colectivo Cultural Jorge Yáñez Olave.
La Comisión Australiana de Derechos Humanos propone hasta 20 identidades sexuales: transgender, trans, transexual, intersex, androgynous, agender, cross dresser, drag king, drag queen, genderfluid, genderqueer, intergender, neutrois, pansexual, pan-gendered, third gender, third sex, y hay más…
La perspectiva de género es una ideología según la cual el ser humano no tiene predeterminación biológica como hombre o mujer. Esta nueva visión del mundo, alejada de las leyes naturales que marca la concepción primera de la sexualidad, que es la reproducción, se presenta como un nuevo paradigma. El género, como categoría social. Sus partidarios lo consideran como una de las contribuciones teóricas más significativas del feminismo contemporáneo, aunque el papel de la mujer sea difícilmente definible en una concepción que como la del género considera que no existe una identidad natural propia de la mujer, como tampoco existe para el hombre, sino que parte del principio de multiplicidad de identidades, el género. Según sostiene esta teoría las diferencias entre hombres y mujeres responden a una estructura cultural, social y psicológica y no a condiciones biológicas. En otras palabras, la sociedad inventa las diferencias entre los sexos, éstas no tienen un origen natural. Además, niega que los seres humanos se distingan en dos sexos: masculino y femenino, y afirma que son más las combinaciones que resultan de las áreas fisiológicas del “sexo biológico”, es decir, de los órganos sexuales internos y externos. No existe el hombre o la mujer “natural”, ni hay conjuntos de características o de conductas propias de un sexo.
En definitiva, la ideología de género considera que la heterosexualidad y la procreación, constituyen no una característica central de la especie y la sociedad humana sino como otra construcción social biologizada.
AUSTRALIA PROPONE HASTA 20 IDENTIDADES SEXUALES
La ideología de género se ha convertido no en un sueño de la razón sino de la irracionalidad y ha creado monstruos. Un ejemplo de esos monstruos es la humanidad vista por la Comisión Australiana de Derechos Humanos que en su documento de trabajo enumera hasta 20 identidades de género diferentes.
En el documento de trabajo de la AHRC (por sus siglas en inglés), se enumeran las siguientes identidades de género: transgender, trans, transsexual e intersex. A las que le siguen: androgynous, agender, cross dresser, drag king, drag queen, genderfluid, genderqueer, intergender, neutrois, pansexual, pan-gendered, third gender, y third sex. Además, introducen las peculiaridades culturales de los pueblos originarios de Australia, y añaden identidades tales como sistergirl y brotherboy, que, al parecer, existen entre los aborígenes australianos y los nativos de las islas Torres Strait Paralelamente, a los grupos homosexuales se los identifica como LGBT (lesbianas, gay, bisexuales, transexuales). A esa sigla se le han añadido, casi universalmente, la Q (queer) y la I (intersexos), lo que da como resultado: LGBTQI. A toda esta tipología de género habría que sumar las categorías de transexuales de los que están en espera de tratamiento; los que han tenido tratamiento hormonal; los que han tenido tratamiento hormonal y quirúrgico; y los que fueron tratados con hormonas y cirugía, pero no son felices y quieren revertir esos procedimientos.
El objetivo de la AHRC a través de esta propuesta es profundizar la imposición de la ideología de género en ese país para ampliar la legislación supuestamente anti-discriminatoria. Forum Libertas. 14-04-2011.
¿Qué se puede esperar del proceso de descristianización y deshumanización que vive occidente?
MARIO DÍAZ Estudiante de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule
Colectivo Cultural Jorge Yáñez Olave.
“Venga a nosotros tu Reino”.
“Venga a nosotros tu Reino”.
Hoy, Domingo, 17-04-2011, (Domingo de ramos) celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Se llama también este domingo, Domingo de Pasión, pues en este día damos inicio a la Semana de la Pasión del Señor. Este Domingo de Ramos ha tenido lugar la ceremonia de la bendición de Los ramos y hemos escuchado la narración de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Y ¿qué significan los ramos? Los ramos benditos recuerdan las palmas y ramos de olivo que los habitantes de Jerusalén batían y colocaban al paso de Jesús, cuando lo aclamaban como Rey y como el venido en nombre del Señor. Los ramos benditos que hoy se llevan a la misa simbolizan que con ellos proclamamos a Jesús como Rey de Cielos y Tierra, pero -sobre todo- que lo proclamemos como Rey de nuestro corazón. ¡Jesús, Rey y Señor de nuestra vida! Sin embargo, si bien con los ramos benditos hemos aclamado a Cristo como Rey, las lecturas de la Misa de hoy son todas referidas a la Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo.
La Primera Lectura del Profeta Isaías (Is. 50, 4-7) nos anuncia cómo iba a ser la actitud de Jesús ante las afrentas y los sufrimientos de su Pasión: no opuso la más mínima resistencia a todo lo que le hacían. “No he opuesto resistencia, ni me he echado para atrás.Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que me tiraban la barba. No aparté mi rostro de los insultos y salivazos.” En el Salmo (Sal. 21) repetiremos las palabras de Cristo en la cruz, justo antes de expirar: Dios mío, Dios mío. ¿Por qué me has abandonado? Jesús cargó con todo el peso de nuestros pecados, al punto de sentir el abandono de Dios en que nos encontramos cuando pecamos y damos la espalda a Dios. Nunca, salvo en su entrada triunfal a Jerusalén, Jesús quiso dejarse tratar como Rey. Siempre lo evitó. Como nos dice San Pablo en la Segunda Lectura (Flp. 2, 6-11): Cristo nunca hizo alarde de su categoría de Dios, sino que más bien se humilló hasta parecer uno de nosotros. Y -como si fuera poco- se dejó matar como un malhechor. En el Evangelio (Mt. 26, 14 - 27) hemos oído la Pasión según San Mateo. La lectura de la Pasión nos invita en este Domingo de Ramos, inicio de la Semana Santa, a acompañar a Jesús en su sufrimiento, en las torturas a las que fue sometido, para darle gracias por redimirnos, por rescatarnos, por salvarnos y abrirnos las puertas de la Vida.
Jesús, aun siendo el Mesías, siempre huyó de la idea que la gran mayoría del pueblo de Israel tenía del Mesías: ellos esperaban un Mesías poderoso, de acuerdo a criterios humanos y políticos, que los libertara del dominio romano. Jesús, por el contrario, va dejando bien claro que su misión es diferente. Por ejemplo, cuando después del milagro de la multiplicación de los panes, la multitud quiere aclamarlo como rey, sencillamente desaparece. Sin embargo, sólo en la ocasión de su entrada a Jerusalén se deja aclamar como Mesías y como Rey de Israel, como “el Rey que viene en nombre del Señor” (Lc. 19, 38). Pero entonces observamos la paradoja del Rey montado en un burrito, con lo que se cumple lo anunciado por el Profeta Zacarías (9,9): “He aquí que tu Rey viene a ti, apacible y montado en un burro, en un burrito”. Lo del burrito nos indica la profunda humildad de ese Rey, que -como nos dice la Segunda Lectura (Flp. 2, 6-11) de la Carta de San Pablo a los Filipenses- nunca quiso hacer alarde de su categoría de Rey, ni de su condición de Dios, sino que más bien se humilló hasta hacerse uno como cualquiera de nosotros ... y menos aún, pues se consideró y actuó como servidor obediente, llegando a la mayor deshonra y al mayor sufrimiento posible: morir torturado y crucificado como malhechor y -por si fuera poco- como blasfemo (cfr. Flp. 2, 6-11 y Mt. 21, 65).
Cuando ya comienza el proceso que llevaría a su Pasión y Muerte, Jesús, interrogado por Pilatos “¿Eres el Rey de los Judíos?”, no niega que lo sea, pero precisa: “Mi Reino no es de este mundo” (Jn. 18, 36). Ya lo había dicho antes a sus seguidores: “Mi Reino está en medio de vosotros” (Lc.17, 21). Y es así, pues el Reino de Cristo va progresando paulatinamente en medio de aquéllos -y dentro de aquéllos- que acogen la Buena Nueva, es decir, su mensaje de salvación para todo el que crea que El es el Mesías, el Hijo de Dios, el Rey de Cielos y Tierra. Y si el Reino de Cristo no es de este mundo ¿de qué mundo es? ¿Cuándo se instaurará? Ya lo había anunciado El mismo en el momento en que fuera juzgado por Caifás: “Verán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Dios Poderoso y viniendo sobre las nubes” (Mt. 26, 64).
El Reino de Cristo, aunque ya comienza a estar dentro de cada uno de los que siguen la Voluntad de Dios, se establecerá definitivamente con el advenimiento del Rey a la tierra, en ese momento que el mismo Jesús anunció durante su juicio; es decir, en la parusía (al final de los tiempos) cuando Cristo venga a establecer los cielos nuevos y la tierra nueva, cuando venza definitivamente todo mal y venza al Maligno. Será un Reino en el que habiten la justicia, la paz y el amor Y ¿quiénes son los súbditos de ese Rey? ¿Quiénes son su pueblo? Todos los que hayan sido -como El- siervos de Dios, es decir todos los que hayan cumplido la Voluntad de Dios, todos los santos, todos los salvados por la sangre de ese Rey derramada en la cruz. Por todo esto, Jesús nos enseñó a orar así en el Padre Nuestro: “venga a nosotros tu Reino”. Y por eso en la Santa Misa, después de que el pan y el vino son transformados en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, toda la asamblea anuncia la muerte de Jesús, proclama su resurrección gloriosa y terminamos la Aclamación Eucarística diciendo todos a una voz: “Ven Señor Jesús”. Y con esta frase, que es la última de toda la Sagrada Escritura, estamos pidiendo la pronta venida de Jesús para instaurar su Reino definitivo, en el que seguirá siendo el Rey. Eso simbolizan los ramos benditos, no otra cosa. Con ellos proclamamos a Jesús como Rey de Cielos y Tierra, pero -sobre todo- como nuestro Rey, Rey de nuestro corazón. Señor de nuestra vida y de nuestra voluntad. Si no es así, no tiene sentido el símbolo de los ramos.
MARIO DÍAZ Estudiante de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule
Colectivo Cultural Jorge Yáñez Olave.
Hoy, Domingo, 17-04-2011, (Domingo de ramos) celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Se llama también este domingo, Domingo de Pasión, pues en este día damos inicio a la Semana de la Pasión del Señor. Este Domingo de Ramos ha tenido lugar la ceremonia de la bendición de Los ramos y hemos escuchado la narración de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Y ¿qué significan los ramos? Los ramos benditos recuerdan las palmas y ramos de olivo que los habitantes de Jerusalén batían y colocaban al paso de Jesús, cuando lo aclamaban como Rey y como el venido en nombre del Señor. Los ramos benditos que hoy se llevan a la misa simbolizan que con ellos proclamamos a Jesús como Rey de Cielos y Tierra, pero -sobre todo- que lo proclamemos como Rey de nuestro corazón. ¡Jesús, Rey y Señor de nuestra vida! Sin embargo, si bien con los ramos benditos hemos aclamado a Cristo como Rey, las lecturas de la Misa de hoy son todas referidas a la Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo.
La Primera Lectura del Profeta Isaías (Is. 50, 4-7) nos anuncia cómo iba a ser la actitud de Jesús ante las afrentas y los sufrimientos de su Pasión: no opuso la más mínima resistencia a todo lo que le hacían. “No he opuesto resistencia, ni me he echado para atrás.Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que me tiraban la barba. No aparté mi rostro de los insultos y salivazos.” En el Salmo (Sal. 21) repetiremos las palabras de Cristo en la cruz, justo antes de expirar: Dios mío, Dios mío. ¿Por qué me has abandonado? Jesús cargó con todo el peso de nuestros pecados, al punto de sentir el abandono de Dios en que nos encontramos cuando pecamos y damos la espalda a Dios. Nunca, salvo en su entrada triunfal a Jerusalén, Jesús quiso dejarse tratar como Rey. Siempre lo evitó. Como nos dice San Pablo en la Segunda Lectura (Flp. 2, 6-11): Cristo nunca hizo alarde de su categoría de Dios, sino que más bien se humilló hasta parecer uno de nosotros. Y -como si fuera poco- se dejó matar como un malhechor. En el Evangelio (Mt. 26, 14 - 27) hemos oído la Pasión según San Mateo. La lectura de la Pasión nos invita en este Domingo de Ramos, inicio de la Semana Santa, a acompañar a Jesús en su sufrimiento, en las torturas a las que fue sometido, para darle gracias por redimirnos, por rescatarnos, por salvarnos y abrirnos las puertas de la Vida.
Jesús, aun siendo el Mesías, siempre huyó de la idea que la gran mayoría del pueblo de Israel tenía del Mesías: ellos esperaban un Mesías poderoso, de acuerdo a criterios humanos y políticos, que los libertara del dominio romano. Jesús, por el contrario, va dejando bien claro que su misión es diferente. Por ejemplo, cuando después del milagro de la multiplicación de los panes, la multitud quiere aclamarlo como rey, sencillamente desaparece. Sin embargo, sólo en la ocasión de su entrada a Jerusalén se deja aclamar como Mesías y como Rey de Israel, como “el Rey que viene en nombre del Señor” (Lc. 19, 38). Pero entonces observamos la paradoja del Rey montado en un burrito, con lo que se cumple lo anunciado por el Profeta Zacarías (9,9): “He aquí que tu Rey viene a ti, apacible y montado en un burro, en un burrito”. Lo del burrito nos indica la profunda humildad de ese Rey, que -como nos dice la Segunda Lectura (Flp. 2, 6-11) de la Carta de San Pablo a los Filipenses- nunca quiso hacer alarde de su categoría de Rey, ni de su condición de Dios, sino que más bien se humilló hasta hacerse uno como cualquiera de nosotros ... y menos aún, pues se consideró y actuó como servidor obediente, llegando a la mayor deshonra y al mayor sufrimiento posible: morir torturado y crucificado como malhechor y -por si fuera poco- como blasfemo (cfr. Flp. 2, 6-11 y Mt. 21, 65).
Cuando ya comienza el proceso que llevaría a su Pasión y Muerte, Jesús, interrogado por Pilatos “¿Eres el Rey de los Judíos?”, no niega que lo sea, pero precisa: “Mi Reino no es de este mundo” (Jn. 18, 36). Ya lo había dicho antes a sus seguidores: “Mi Reino está en medio de vosotros” (Lc.17, 21). Y es así, pues el Reino de Cristo va progresando paulatinamente en medio de aquéllos -y dentro de aquéllos- que acogen la Buena Nueva, es decir, su mensaje de salvación para todo el que crea que El es el Mesías, el Hijo de Dios, el Rey de Cielos y Tierra. Y si el Reino de Cristo no es de este mundo ¿de qué mundo es? ¿Cuándo se instaurará? Ya lo había anunciado El mismo en el momento en que fuera juzgado por Caifás: “Verán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Dios Poderoso y viniendo sobre las nubes” (Mt. 26, 64).
El Reino de Cristo, aunque ya comienza a estar dentro de cada uno de los que siguen la Voluntad de Dios, se establecerá definitivamente con el advenimiento del Rey a la tierra, en ese momento que el mismo Jesús anunció durante su juicio; es decir, en la parusía (al final de los tiempos) cuando Cristo venga a establecer los cielos nuevos y la tierra nueva, cuando venza definitivamente todo mal y venza al Maligno. Será un Reino en el que habiten la justicia, la paz y el amor Y ¿quiénes son los súbditos de ese Rey? ¿Quiénes son su pueblo? Todos los que hayan sido -como El- siervos de Dios, es decir todos los que hayan cumplido la Voluntad de Dios, todos los santos, todos los salvados por la sangre de ese Rey derramada en la cruz. Por todo esto, Jesús nos enseñó a orar así en el Padre Nuestro: “venga a nosotros tu Reino”. Y por eso en la Santa Misa, después de que el pan y el vino son transformados en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, toda la asamblea anuncia la muerte de Jesús, proclama su resurrección gloriosa y terminamos la Aclamación Eucarística diciendo todos a una voz: “Ven Señor Jesús”. Y con esta frase, que es la última de toda la Sagrada Escritura, estamos pidiendo la pronta venida de Jesús para instaurar su Reino definitivo, en el que seguirá siendo el Rey. Eso simbolizan los ramos benditos, no otra cosa. Con ellos proclamamos a Jesús como Rey de Cielos y Tierra, pero -sobre todo- como nuestro Rey, Rey de nuestro corazón. Señor de nuestra vida y de nuestra voluntad. Si no es así, no tiene sentido el símbolo de los ramos.
MARIO DÍAZ Estudiante de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule
Colectivo Cultural Jorge Yáñez Olave.
viernes, 1 de abril de 2011
¡Soc ialismo y Tortura?
¿Socialismo y tortura?
El senador del Movimiento Al Socialismo (MAS) Eugenio Rojas, propuso este jueves legalizar la práctica de la tortura en casos “especiales” o extremos, en los que supuestos antisociales se nieguen a revelar los móviles de sus crímenes. La posición asumida por el senador y líder de los denominados “ponchos rojos” de Achacachi, fue planteada en contradicción con la postura asumida por el gobierno que ratificó hace poco el respeto a los derechos humanos. “Habría que permitir para algunos extremos. Pueden ser asaltos, crímenes. En ese sentido la tortura puede ser aceptada de alguna forma puede servir para presionar para que informe mucho más sino nunca van a hablar. Cuando no hay esta clase de presiones, al que han cometido delito y hay cómplices no hablan muchas veces, digo yo, favorecen a los grandes criminales a los que asaltan bancos, roban y sobre todo en el narcotráfico”, declaró a la Red UNO.
El miércoles pasado, la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos, Navy Pillay, en el informe anual acerca de Bolivia, presentado en Ginebra, Suiza, recomendó al gobierno de Evo Morales y a los ministros de Gobierno y de Defensa la adopción de medidas para erradicar el uso excesivo de la fuerza, la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte de la fuerza pública. Pillay exigió que se garantice “la estricta observancia de la presunción de inocencia, el debido proceso y el juicio justo de todos los procesados, incluyendo casos de corrupción. Fuente: EJU.TV (Bolivia) 24-3-2011. Lo antes citado nos permite hacer una reflexión política-ética que no se queda secuestrada en un lugar determinado. Al contrario, tiene una validez universal.
Esto sucede en Bolivia, pero en Chile hay sectores políticos de izquierda que tienen el mismo doble estándar frente a estos temas. Por lo mismo en chile, los derechos humanos no han sido asumidos por la mayoría de la población. La Iglesia católica chilena intentó darle un valor universal a la “figura de derecho humano,” por sobre la ideologías y credos. Aportó su antropología sobre la persona. Pero, son muy pocos los que tienen esta concepción humanista y cristiana. Grupos muy minoritarios pero activos le han dado un carácter político-clasista. Se creen dueños de estos principios ético-jurídicos, pero los han ideologizado, pervirtiendo su contenido. Al utilizarlos políticamente los han ubicado en el conflicto y no en la mediación social; entonces los que están “al frente”, responden políticamente a estos temas humanos. Es la máxima corrupción de lo ético y político. Esta situación pasó por todos los gobiernos anteriores al actual y nada efectivo se hizo para crear conciencia de la necesidad de superar su uso ideológico.
La tortura no tiene justificación. No se puede tener una doble medida. Pero, esto es lo que está ocurriendo en este período de la post-modernidad. Las masas tienen un pensamiento débil, incoherente, confuso, impreciso, etc. Esto le conviene al sistema de mercado, centrado en la producción de bienes materiales; pero, también a algunos “mediocres movimientos políticos” que intentan manipular a un pueblo cada vez más alejado de una auténtica democracia. Una democracia sin derechos humanos es imposible. Una sociedad clasista e hipócritamente racista como la chilena, no tiene una moralidad social que configure a su vez, una conciencia con principios universales que todos deben respetar. Chile está bastante deshumanizado, viviendo una crisis de autoridad religiosa (entre otras), que algunos quieren aprovechar para sus intereses. Pero, tampoco son una alternativa con validez moral. Porque, son solamente políticos. Se necesitan liderazgos en todas las áreas de nuestra sociedad. Partiendo en la familia, pasando por todo lo civil, sindicatos, etc. la Iglesia y el Estado.
Hoy por socialismo se puede entender cualquier cosa. No es algo nuevo. En el pasado, se usó para expresar al nazismo o las ideas humanistas de grandes científicos y pensadores, no necesariamente filósofos. Por lo tanto, es importante mantener vigente el cuestionamiento a las ideologías que contaminan los medios de comunicación social. (Entre otras cosas)
El senador del Movimiento Al Socialismo (MAS) Eugenio Rojas, propuso este jueves legalizar la práctica de la tortura en casos “especiales” o extremos, en los que supuestos antisociales se nieguen a revelar los móviles de sus crímenes. La posición asumida por el senador y líder de los denominados “ponchos rojos” de Achacachi, fue planteada en contradicción con la postura asumida por el gobierno que ratificó hace poco el respeto a los derechos humanos. “Habría que permitir para algunos extremos. Pueden ser asaltos, crímenes. En ese sentido la tortura puede ser aceptada de alguna forma puede servir para presionar para que informe mucho más sino nunca van a hablar. Cuando no hay esta clase de presiones, al que han cometido delito y hay cómplices no hablan muchas veces, digo yo, favorecen a los grandes criminales a los que asaltan bancos, roban y sobre todo en el narcotráfico”, declaró a la Red UNO.
El miércoles pasado, la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos, Navy Pillay, en el informe anual acerca de Bolivia, presentado en Ginebra, Suiza, recomendó al gobierno de Evo Morales y a los ministros de Gobierno y de Defensa la adopción de medidas para erradicar el uso excesivo de la fuerza, la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte de la fuerza pública. Pillay exigió que se garantice “la estricta observancia de la presunción de inocencia, el debido proceso y el juicio justo de todos los procesados, incluyendo casos de corrupción. Fuente: EJU.TV (Bolivia) 24-3-2011. Lo antes citado nos permite hacer una reflexión política-ética que no se queda secuestrada en un lugar determinado. Al contrario, tiene una validez universal.
Esto sucede en Bolivia, pero en Chile hay sectores políticos de izquierda que tienen el mismo doble estándar frente a estos temas. Por lo mismo en chile, los derechos humanos no han sido asumidos por la mayoría de la población. La Iglesia católica chilena intentó darle un valor universal a la “figura de derecho humano,” por sobre la ideologías y credos. Aportó su antropología sobre la persona. Pero, son muy pocos los que tienen esta concepción humanista y cristiana. Grupos muy minoritarios pero activos le han dado un carácter político-clasista. Se creen dueños de estos principios ético-jurídicos, pero los han ideologizado, pervirtiendo su contenido. Al utilizarlos políticamente los han ubicado en el conflicto y no en la mediación social; entonces los que están “al frente”, responden políticamente a estos temas humanos. Es la máxima corrupción de lo ético y político. Esta situación pasó por todos los gobiernos anteriores al actual y nada efectivo se hizo para crear conciencia de la necesidad de superar su uso ideológico.
La tortura no tiene justificación. No se puede tener una doble medida. Pero, esto es lo que está ocurriendo en este período de la post-modernidad. Las masas tienen un pensamiento débil, incoherente, confuso, impreciso, etc. Esto le conviene al sistema de mercado, centrado en la producción de bienes materiales; pero, también a algunos “mediocres movimientos políticos” que intentan manipular a un pueblo cada vez más alejado de una auténtica democracia. Una democracia sin derechos humanos es imposible. Una sociedad clasista e hipócritamente racista como la chilena, no tiene una moralidad social que configure a su vez, una conciencia con principios universales que todos deben respetar. Chile está bastante deshumanizado, viviendo una crisis de autoridad religiosa (entre otras), que algunos quieren aprovechar para sus intereses. Pero, tampoco son una alternativa con validez moral. Porque, son solamente políticos. Se necesitan liderazgos en todas las áreas de nuestra sociedad. Partiendo en la familia, pasando por todo lo civil, sindicatos, etc. la Iglesia y el Estado.
Hoy por socialismo se puede entender cualquier cosa. No es algo nuevo. En el pasado, se usó para expresar al nazismo o las ideas humanistas de grandes científicos y pensadores, no necesariamente filósofos. Por lo tanto, es importante mantener vigente el cuestionamiento a las ideologías que contaminan los medios de comunicación social. (Entre otras cosas)
domingo, 13 de marzo de 2011
¡Nunca seremos tentados por encima de nuestras fuerzas ¡
DOMINGO 1 del Tiempo de Cuaresma- Ciclo "A" - 13 de Marzo de 2011. Ya hemos comenzado la Cuaresma, ese tiempo especial de conversión y penitencia que iniciamos con la Imposición de la Ceniza el pasado Miércoles. Hoy, Primer Domingo de Cuaresma, las Lecturas nos presentan la tentación y el pecado de nuestros primeros progenitores en el Paraíso Terrenal, así como las tentaciones y el triunfo de Jesús sobre ellas en el Desierto.
En la Primera Lectura (Gen. 2, 7-9; 3, 1-7), tomada del Libro del Génesis, en el cual se relata la creación, observamos que el ser humano acaba de salir de las manos de su Creador, puro e inocente, hecho a imagen y semejanza de Dios. Viven el hombre y la mujer en total amistad con Dios. Pero el Maligno, envidioso del bien del hombre, lo busca para hacerlo caer y le plantea una tentación contra las órdenes que Dios les había dado. Dios le había dicho: “No comerán del árbol del conocimiento del bien y del mal, ni lo tocarán, porque de lo contrario habrán de morir”. El Demonio, como siempre, contradice a Dios diciéndole a la mujer: “No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol serán como dioses, y conocerán el bien y el mal”. Como vemos, la primera parte de la tentación es de incredulidad en la palabra de Dios. La segunda parte es de orgullo y soberbia: “serán como Dios”. Estas dos primeras fases de la tentación abren camino a la parte final, que fue de desobediencia a Dios. Y precisamente en esto consiste el pecado: en desobedecer a Dios. El hombre y la mujer no resistieron la vana ilusión de estar por encima o a la par de Dios. Pero Dios sabe que el ser humano fue engañado. Por eso, aunque lo castiga, le promete un Salvador que lo liberará del pecado y de las consecuencias de ese pecado.
De allí que en la Segunda Lectura (Rom. 5, 12-19) San Pablo nos diga: “Si por el delito de un solo hombre todos fueron castigados con la muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos la abundancia de vida y de gracia de Dios ... Porque, ciertamente, la sentencia vino a causa de un solo pecado, pero el don de la gracia vino a causa de muchos pecados ... Y así como por la desobediencia de uno, todos fuimos hechos pecadores, por la obediencia de uno solo (Cristo), todos somos hechos justos”. Quiere decir esto que por el pecado de Adán y Eva -y por todos los pecados nuestros- todos estaríamos condenados, pero por la obediencia de Cristo, todos podemos llegar a ser santos. Es bueno enfatizar estas palabras de San Pablo, ya que podría existir la tentación del reclamo a Dios, por las consecuencias del pecado de Adán y Eva sobre cada uno de nosotros. Pero podemos preguntarnos: ¿Quién de nosotros podría lanzar la primera piedra? ¿Quién de nosotros no habría caído, igual que Adán y Eva? Además: ¿no nos damos cuenta que la tentación del Paraíso Terrenal continúa, y los hombres y mujeres de hoy seguimos cayendo? Los hombres y mujeres de hoy queremos seguir decidiendo sobre lo que es bueno y lo que es malo, sin tener en cuenta para nada a Dios. Y también seguimos queriendo adquirir una supuesta sabiduría, que no es la verdadera Sabiduría que viene de Dios. El Demonio, como en el Paraíso, sigue presentando la tentación como algo llamativo, apetitoso y “aparentemente” bueno. Nos dice la Escritura: “La mujer vio que era bueno, agradable a la vista, y provocativo para alcanzar sabiduría”. Ahora bien, ¿nos damos cuenta de todos los engaños que se nos presentan en nuestros días, tan parecidos a los del Paraíso Terrenal?
Jesucristo nos muestra en el Evangelio (Mt. 4, 1-11) cómo actuar ante la tentación. Es cierto que El es Dios, y en Dios no hay pecado, pero quiso someterse a la tentación, para compartir con nosotros todo, menos el pecado. Veamos qué nos muestra Jesucristo en esta lucha que tuvo con el Demonio al terminar su retiro de cuarenta días en el desierto. El Demonio lo tienta, primero, con el poder (Haz que estas piedras se conviertan en pan); luego, con el triunfo (Lánzate hacia abajo que Dios mandará a sus Ángeles a que te cuiden) y, finalmente, con la avaricia (Te daré todos los reino de la tierra, si me adoras). Y tuvo la osadía el Demonio de tentar a Jesucristo con palabras tomadas de la Sagrada Escritura. Y más osadía aún fue el tratar de desviar a Jesucristo de la misión que el Padre le había encomendado. De acuerdo a esa misión, el Mesías no iba a ser un triunfador, ni un poseedor de reinos terrenos, sino que era enviado a salvar a los hombres, pero en humildad, en pobreza, en obediencia y en el sufrimiento. Vemos, entonces, que -ante la tentación- Jesucristo no se aparta ni un milímetro del camino que Dios Padre le había señalado. La victoria que el Demonio había obtenido en el Paraíso se revierte ahora en el Desierto con una total derrota. Y así debe ser nuestra actitud ante las tentaciones: derrotar al Maligno con la gracia que Jesucristo nos obtuvo.
Sabemos por enseñanza de la Sagrada Escritura (cf. 1 Cor. 10, 13 y 2 Cor. 12, 7-10) que nunca seremos tentados por encima de nuestras fuerzas, lo que equivale a decir que ante cualquier tentación tenemos todas las gracias necesarias para vencerla. Y si caemos, ¡qué gran consuelo el poder arrepentirnos y confesar nuestro pecado al Sacerdote! La Cuaresma nos invita a todos a aprender a vencer las tentaciones, como Jesucristo en el Desierto, con la ayuda de la gracia que Dios siempre nos da. Nos invita también a reconocernos pecadores, a arrepentirnos de nuestras faltas y a confesarlas cuando sea necesario y a cambiar nuestra forma de vivir.
(*) Estudiante de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule
marioandresdimo@hotmail.com cel. 77477825
En la Primera Lectura (Gen. 2, 7-9; 3, 1-7), tomada del Libro del Génesis, en el cual se relata la creación, observamos que el ser humano acaba de salir de las manos de su Creador, puro e inocente, hecho a imagen y semejanza de Dios. Viven el hombre y la mujer en total amistad con Dios. Pero el Maligno, envidioso del bien del hombre, lo busca para hacerlo caer y le plantea una tentación contra las órdenes que Dios les había dado. Dios le había dicho: “No comerán del árbol del conocimiento del bien y del mal, ni lo tocarán, porque de lo contrario habrán de morir”. El Demonio, como siempre, contradice a Dios diciéndole a la mujer: “No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol serán como dioses, y conocerán el bien y el mal”. Como vemos, la primera parte de la tentación es de incredulidad en la palabra de Dios. La segunda parte es de orgullo y soberbia: “serán como Dios”. Estas dos primeras fases de la tentación abren camino a la parte final, que fue de desobediencia a Dios. Y precisamente en esto consiste el pecado: en desobedecer a Dios. El hombre y la mujer no resistieron la vana ilusión de estar por encima o a la par de Dios. Pero Dios sabe que el ser humano fue engañado. Por eso, aunque lo castiga, le promete un Salvador que lo liberará del pecado y de las consecuencias de ese pecado.
De allí que en la Segunda Lectura (Rom. 5, 12-19) San Pablo nos diga: “Si por el delito de un solo hombre todos fueron castigados con la muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos la abundancia de vida y de gracia de Dios ... Porque, ciertamente, la sentencia vino a causa de un solo pecado, pero el don de la gracia vino a causa de muchos pecados ... Y así como por la desobediencia de uno, todos fuimos hechos pecadores, por la obediencia de uno solo (Cristo), todos somos hechos justos”. Quiere decir esto que por el pecado de Adán y Eva -y por todos los pecados nuestros- todos estaríamos condenados, pero por la obediencia de Cristo, todos podemos llegar a ser santos. Es bueno enfatizar estas palabras de San Pablo, ya que podría existir la tentación del reclamo a Dios, por las consecuencias del pecado de Adán y Eva sobre cada uno de nosotros. Pero podemos preguntarnos: ¿Quién de nosotros podría lanzar la primera piedra? ¿Quién de nosotros no habría caído, igual que Adán y Eva? Además: ¿no nos damos cuenta que la tentación del Paraíso Terrenal continúa, y los hombres y mujeres de hoy seguimos cayendo? Los hombres y mujeres de hoy queremos seguir decidiendo sobre lo que es bueno y lo que es malo, sin tener en cuenta para nada a Dios. Y también seguimos queriendo adquirir una supuesta sabiduría, que no es la verdadera Sabiduría que viene de Dios. El Demonio, como en el Paraíso, sigue presentando la tentación como algo llamativo, apetitoso y “aparentemente” bueno. Nos dice la Escritura: “La mujer vio que era bueno, agradable a la vista, y provocativo para alcanzar sabiduría”. Ahora bien, ¿nos damos cuenta de todos los engaños que se nos presentan en nuestros días, tan parecidos a los del Paraíso Terrenal?
Jesucristo nos muestra en el Evangelio (Mt. 4, 1-11) cómo actuar ante la tentación. Es cierto que El es Dios, y en Dios no hay pecado, pero quiso someterse a la tentación, para compartir con nosotros todo, menos el pecado. Veamos qué nos muestra Jesucristo en esta lucha que tuvo con el Demonio al terminar su retiro de cuarenta días en el desierto. El Demonio lo tienta, primero, con el poder (Haz que estas piedras se conviertan en pan); luego, con el triunfo (Lánzate hacia abajo que Dios mandará a sus Ángeles a que te cuiden) y, finalmente, con la avaricia (Te daré todos los reino de la tierra, si me adoras). Y tuvo la osadía el Demonio de tentar a Jesucristo con palabras tomadas de la Sagrada Escritura. Y más osadía aún fue el tratar de desviar a Jesucristo de la misión que el Padre le había encomendado. De acuerdo a esa misión, el Mesías no iba a ser un triunfador, ni un poseedor de reinos terrenos, sino que era enviado a salvar a los hombres, pero en humildad, en pobreza, en obediencia y en el sufrimiento. Vemos, entonces, que -ante la tentación- Jesucristo no se aparta ni un milímetro del camino que Dios Padre le había señalado. La victoria que el Demonio había obtenido en el Paraíso se revierte ahora en el Desierto con una total derrota. Y así debe ser nuestra actitud ante las tentaciones: derrotar al Maligno con la gracia que Jesucristo nos obtuvo.
Sabemos por enseñanza de la Sagrada Escritura (cf. 1 Cor. 10, 13 y 2 Cor. 12, 7-10) que nunca seremos tentados por encima de nuestras fuerzas, lo que equivale a decir que ante cualquier tentación tenemos todas las gracias necesarias para vencerla. Y si caemos, ¡qué gran consuelo el poder arrepentirnos y confesar nuestro pecado al Sacerdote! La Cuaresma nos invita a todos a aprender a vencer las tentaciones, como Jesucristo en el Desierto, con la ayuda de la gracia que Dios siempre nos da. Nos invita también a reconocernos pecadores, a arrepentirnos de nuestras faltas y a confesarlas cuando sea necesario y a cambiar nuestra forma de vivir.
(*) Estudiante de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule
marioandresdimo@hotmail.com cel. 77477825
viernes, 11 de marzo de 2011
Obispos de Pakistán quieren reconocer el martirio del ministro asesinado.
Obispos de Pakistán quieren reconocer el martirio del ministro asesinado.
“Obispos católicos de Pakistán quieren pedir a la Santa Sede el reconocimiento del martirio, paso culminante en un proceso de beatificación, de Shahbaz Bhatti, ministro de las Minorías del gobierno de Pakistán, católico, asesinado el 2 de marzo pasado. La propuesta se discutirá en la asamblea general de la Conferencia Episcopal del Pakistán, que tendrá lugar en Multan, en el Punjab, del 20 al 25 de marzo, según ha informado la agencia misionera de la Santa Sede, Fides, ofreciendo declaraciones de monseñor Andrew Francis, obispo de Multan y presidente de la Comisión Episcopal para el Diálogo Interreligioso en el país. Según el obispo, redactor de la propuesta que será votada por la Conferencia Episcopal, "Bhatti es un hombre que ha dado su vida por la fe cristalina en Jesucristo. Nos corresponde a nosotros los Obispos señalar su historia y su experiencia a la Iglesia en Roma para pedir el reconocimiento oficial de su martirio".
En la misa de sufragio celebrada este viernes en la iglesia de Nuestra Señora de Fátima de Islamabad, monseñor Anthony Rufin, arzobispo de esa ciudad, reconoció que "Shahbaz Bhatti era un hombre que ha seguido el plan de Dios para su vida. Era un hombre que hizo la voluntad de Dios, con fe, obediencia, esperanza, seguridad del Reino". "Es un hombre que dio su vida por la fe. Estoy seguro de que la Iglesia, siguiendo sus tiempos, lo proclamará mártir", declaraba el mismo arzobispo a Fides poco después de la misa. La celebración, que precedió al funeral, con una ceremonia ecuménica en la aldea de la que el ministro era originario, Kushphur, en la diócesis de Faisalabad , tuvo lugar en medio de estrictas medidas de seguridad, en presencia de sus familiares, de muchos políticos y diplomáticos, y del primer ministro de Pakistán, Yousaf Raza Gilani. El ambiente, explican personas que participaron en la ceremonia, era de intensa oración y de conmoción.
En su homilía, monseñor Rufin recordó que la aldea de Kushphur fue fundada por los dominicos y en ella "Bhatti recibió una formación espiritual muy sólida".
En el pueblo, la convivencia con los fieles musulmanes (que en esa localidad son minoría) se vive "en perfecta armonía, con un gran diálogo de vida, y ese ejemplo, Bhatti lo llevó con él como modelo en toda su experiencia de compromiso social y político".
Después, Bhatti chocó "con la dura realidad de las condiciones de vida de los cristianos en Pakistán, marcada por el sufrimiento, la discriminación y la pobreza. Quedó impresionado y entristecido" y este fue "el impulso para su compromiso social y político, siempre vivido como servicio al bien común y como un testimonio de fe en Cristo", reconoció el arzobispo.
"En este servicio, Bhatti ha cumplido la voluntad de Dios, se ha unido al proyecto de vida que el Señor tenía para él", añadió Rufin. "Siempre me pedía que rezara por él, porque era consciente de que el compromiso en el mundo, sin la ayuda de lo alto, es inútil y no puede dar fruto. El servicio en política, sin hacer referencia a la fe, es árido y está expuesto al maligno", concluyó el arzobispo, instando a todos los cristianos laicos a tomar ejemplo de Bhatti en sus vidas”.Un ejemplo para los políticos católicos del mundo que buscan el bien común de toda la sociedad.
Fuente: http://www.zenit.org/article-38502?l=spanish
(*) Estudiante de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule.
Colectivo Cultural Jorge Yáñez Olave.
“Obispos católicos de Pakistán quieren pedir a la Santa Sede el reconocimiento del martirio, paso culminante en un proceso de beatificación, de Shahbaz Bhatti, ministro de las Minorías del gobierno de Pakistán, católico, asesinado el 2 de marzo pasado. La propuesta se discutirá en la asamblea general de la Conferencia Episcopal del Pakistán, que tendrá lugar en Multan, en el Punjab, del 20 al 25 de marzo, según ha informado la agencia misionera de la Santa Sede, Fides, ofreciendo declaraciones de monseñor Andrew Francis, obispo de Multan y presidente de la Comisión Episcopal para el Diálogo Interreligioso en el país. Según el obispo, redactor de la propuesta que será votada por la Conferencia Episcopal, "Bhatti es un hombre que ha dado su vida por la fe cristalina en Jesucristo. Nos corresponde a nosotros los Obispos señalar su historia y su experiencia a la Iglesia en Roma para pedir el reconocimiento oficial de su martirio".
En la misa de sufragio celebrada este viernes en la iglesia de Nuestra Señora de Fátima de Islamabad, monseñor Anthony Rufin, arzobispo de esa ciudad, reconoció que "Shahbaz Bhatti era un hombre que ha seguido el plan de Dios para su vida. Era un hombre que hizo la voluntad de Dios, con fe, obediencia, esperanza, seguridad del Reino". "Es un hombre que dio su vida por la fe. Estoy seguro de que la Iglesia, siguiendo sus tiempos, lo proclamará mártir", declaraba el mismo arzobispo a Fides poco después de la misa. La celebración, que precedió al funeral, con una ceremonia ecuménica en la aldea de la que el ministro era originario, Kushphur, en la diócesis de Faisalabad , tuvo lugar en medio de estrictas medidas de seguridad, en presencia de sus familiares, de muchos políticos y diplomáticos, y del primer ministro de Pakistán, Yousaf Raza Gilani. El ambiente, explican personas que participaron en la ceremonia, era de intensa oración y de conmoción.
En su homilía, monseñor Rufin recordó que la aldea de Kushphur fue fundada por los dominicos y en ella "Bhatti recibió una formación espiritual muy sólida".
En el pueblo, la convivencia con los fieles musulmanes (que en esa localidad son minoría) se vive "en perfecta armonía, con un gran diálogo de vida, y ese ejemplo, Bhatti lo llevó con él como modelo en toda su experiencia de compromiso social y político".
Después, Bhatti chocó "con la dura realidad de las condiciones de vida de los cristianos en Pakistán, marcada por el sufrimiento, la discriminación y la pobreza. Quedó impresionado y entristecido" y este fue "el impulso para su compromiso social y político, siempre vivido como servicio al bien común y como un testimonio de fe en Cristo", reconoció el arzobispo.
"En este servicio, Bhatti ha cumplido la voluntad de Dios, se ha unido al proyecto de vida que el Señor tenía para él", añadió Rufin. "Siempre me pedía que rezara por él, porque era consciente de que el compromiso en el mundo, sin la ayuda de lo alto, es inútil y no puede dar fruto. El servicio en política, sin hacer referencia a la fe, es árido y está expuesto al maligno", concluyó el arzobispo, instando a todos los cristianos laicos a tomar ejemplo de Bhatti en sus vidas”.Un ejemplo para los políticos católicos del mundo que buscan el bien común de toda la sociedad.
Fuente: http://www.zenit.org/article-38502?l=spanish
(*) Estudiante de Pedagogía en Religión y Filosofía de la Universidad Católica del Maule.
Colectivo Cultural Jorge Yáñez Olave.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)